jueves, 26 de marzo de 2009

Comienzos y explicaciones


Para los pocos que conocían el otro blog (con este mismo nombre) demás está decirles que me he cambiado de casa. El otro servidor, al cual ustedes ya conocen, se volvió loco de un momento a otro y no me dejó subir nada más, y eso que traté. Como no estoy para desperdiciar el poco trabajo que estoy dispuesta a hacer, preferí mudarme de sitio (y también que me pasó algo muy raro con los comentarios que me dejaban, lo cual estaré feliz de comentar con cualquiera que se sienta interesado en saber)

Además incluí un cambio. Si bien la dirección es la misma que la anterior, cambiando solamente el sitio, el nombre del blog será distinto aunque seguirá siendo tan inútil, frívolo y superficial como de costumbre, no temáis. Como ya habrán visto este sitio se llama “La vida de la Neurona” y su protagonista es Sonia la única.

Ahora paso a la explicación oficial.

Con unos amigos tenemos la desquiciada teoría de que las neuronas son entes individualmente pensantes y conscientes, es decir, como pequeños enanos que viven dentro del cerebro de todos nosotros, y que, al unificar criterios y pensamientos crean NUESTRO propio pensamiento. En otras palabras, cada idea, pensamiento, ocurrencia, etc que tenemos, se crea a partir de la unificación y pacto de lo que piensan todas nuestras neuronas. Del mismo modo cuando tenemos pensamientos encontrados, o se nos hace difícil una decisión o nos encontramos en una encrucijada en la que no podemos elegir, es porque no tenemos mayoría de votos (50 + 1) en el parlamento cerebral.

Ahora bien, como todos los seres pensantes, las neuronas también se organizan. Hay quienes creen que su cerebro es un reino, con neuronas reyes y/o reinas que dictan órdenes y las neuronas plebeyas obedecen. Probablemente estas sean personas de ideas muy cerradas ya que no debe haber mucha discusión acerca de las decisiones tomadas. Ninguna neurona plebeya está dispuesta a perder una dendrita o peor, una parte importante del axón por atreverse a llevar la contra.

Otros (entre los que me incluyo) creemos que nuestro cerebro se organiza como un sindicato neuronal, en donde todas las neuronas tienen el mismo derecho a opinión y a voto, pero que por fines organizacionales eligen una neurona jefa para que la cosa no se descontrole. Además y muy importantemente dicha neurona es la encargada de negociar con el receptáculo del sindicato (que venimos a ser nosotros), exponer las demandas, aceptar tratos, dar regalos y bonificaciones, y en el peor de los casos comunicar la huelga del sindicato cuando la situación lo amerita (por ejemplo si se le da poco descanso, si se abusa de él o se le han negado vacaciones por mucho tiempo)

En mi caso particular, como no me gusta tratar cosas importantes para mi vida con completos desconocidos, decidí nombrar a mi neurona jefa como Sonia (hay otra historia detrás de ese nombre pero ya es mas larga). Y como me he dado cuenta que es irremplazable (y las otras neuronas también porque nunca han intentado una revuelta en su contra) le he agregado “la única”, con lo que obviamente ya saben que es Sonia la Única.

Por eso y con justa razón, verán que quien firme todas las entradas del blog será ni más ni menos que ella. Sonia la única. Con el consentimiento de todo el sindicato claro está. Nadie quiere un motín.

Hasta el próximo Post (que será pronto, ahora si que si, servidor mediante)

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